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El blog Eureka! albergado en el portal web Público.es ha publicado recientemente una entrevista al Dr. Francisco de Borja García-Cosío, coordinador de la Unidad de Investigación del Hospital Universitario Son Espases, líder en el uso práctico de la nariz electrónica para diagnosticar enfermedades pulmonares.
El periodista Eduardo Ortega firma la noticia:

La nariz que huele el cáncer

Israel la inventó para prevenir posibles guerras bacteriológicas, pero hoy en día se están desarrollando aplicaciones mucho más distintas para la nariz electrónica. El Instituto de Investigación Sanitaria de Palma ha iniciado un proyecto pionero en España con el objetivo de diagnosticar fácil y precozmente enfermedades como el asma, el cáncer de pulmón, la fibrosis quística o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

“Es una técnica barata, inocua, no invasiva y rápida”, lo describe Francisco de Borja García-Cosío, coordinador de la Unidad de Investigación del Hospital Universitario Son Espases y líder de este proyecto, con el que hemos charlado.

-¿Cuál es el origen de esta investigación?
Nuestro grupo lleva muchos años investigando los mecanismos de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y las causas de sus agudizaciones, que cada invierno colapsan las urgencias de los hospitales. Hace unos años, un grupo holandés describió la utilidad de la nariz electrónica para detectar el cáncer de pulmón en el aire que exhalan los pacientes y decidimos aplicarla a la EPOC. Enviamos a un investigador nuestro a Holanda para aprender su funcionamiento y decidimos aplicarlo en el diagnostico de la EPOC, para diferenciarla del asma. Después vimos que sería de gran utilidad para diagnosticar el agente causal de las agudizaciones de la enfermedad, que suelen ser por gérmenes que necesitan un tratamiento antibiótico específico.
Por tanto, la idea del proyecto es identificar el germen que produce la infección en tiempo real, sin necesidad de esperar a las pruebas convencionales (cultivos) que suelen tardar 4 ó 5 días en tener los resultados, y que sólo funcionan en un 20% de los pacientes. Para ello, lo que hacemos es ver cómo identifica la nariz electrónica cada germen por separado en cultivo. Eso nos da una huella electrónica (un olor característico). Después, lo aplicamos al paciente y vemos si la nariz es capaz de diferenciar el olor de cada germen, que ya le hemos enseñado en el cultivo.

La nariz electrónica acierta el germen causante del olor en un 90% de los casos

-¿Cómo funciona?
La nariz esta compuesta por unos nanosensores que detectan los compuestos que componen el olor (que se llaman compuestos orgánicos volátiles). Lo que hace es transformar ese olor en una señal digital que es característica para cada olor. Una vez que identificamos el olor característico de cada germen, o de cada enfermedad, lo aplicamos al aire que exhala el paciente en una bolsa, y la nariz electrónica acierta el causante del olor en un 90% de los casos.

-¿Qué aplicaciones puede tener?
Muchas. Podría servir para identificar el agente causal de la infección inmediatamente y por tanto ponerle el tratamiento adecuado en el mismo instante de realizar la prueba. Y también podría usarse para realizar el diagnostico de enfermedades como el asma, que tiene su olor característico (aunque la nariz humana no lo detecte). O como el cáncer, como ya se demostró de forma preliminar en Holanda, pero hacen falta estudios de investigación mas sofisticados para validarlo.

-¿Existe ya algo así o es pionero?
Esta tecnología fue descubierta hace unos años por el ejercitó israelí, con el objetivo de detectar las bombas químicas. En Medicina hay pocas experiencias, y en España somos pioneros en su desarrollo en medicina respiratoria. En la actualidad se utiliza también en la industria alimentaria para detectar cuándo la carne almacenada comienza a estropearse.

Los siguientes pasos son estudiar el numero necesario de sujetos sanos para comprobar la fiabilidad de la interpretación de las señales

-¿En qué mejoraría lo que se usa en la actualidad?
Es una técnica barata, inocua, no invasiva y rápida. Hasta ahora hay que recoger muestras del esputo o la sangre del paciente, ponerlas en cultivo y esperar varios días para conocer el resultado. O bien, en el caso del cáncer, hay que hacer una broncoscopia, que implica meterle un tubo al paciente dentro del pulmón para obtener muestras.

-¿En qué fase está? ¿Cuáles son las siguientes?
El proyecto esta todavía en fase de experimentación, desarrollándose entre el hospital de Son Espases en Palma de Mallorca y el Hospital de Sant Pau en Barcelona. Necesita de la colaboración de neumólogos, microbiólogos, físicos e ingenieros que interpreten las señales. Los siguientes pasos son estudiar el numero necesario de pacientes y sujetos sanos para comprobar la fiabilidad de la interpretación de las señales. Es decir, comprobar en un número suficiente de pacientes que la nariz identifica los olores correctamente y no comete errores. Una vez se demuestre su eficacia, se plantearía su uso en la práctica clínica. Está financiado por el Instituto de Salud Carlos III, la Sociedad Española de Neumología (Separ) y el Ciber de Enfermedades Respiratorias (Ciberes).

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